Sueño contigo y, por un momento, esos instantes juntos son de maravilla. El tiempo se detiene. Se detiene. Y miles de cosas suceden a nuestro alrededor sin que seamos conscientes de ellas.
Posas tu cabeza sobre mis hombros; me abrazas, tú, cuyas muestras de afecto son tan escasas como las de un ídolo de piedra; y el mundo giras patas arriba, nada es lo que debe ser, y se me nubla la mente, se me alegra el corazón y dejo de ser yo porque estoy siendo la totalidad de mi yo en esos instantes divinos.
viernes, 23 de enero de 2009
viernes, 9 de enero de 2009
Lo que ocurre en realidad es que ni siquiera eres consciente de ello. No te importa.
Eres obsceno, empeñado en mirar hacia otra parte cuando, con ese movimiento de cabeza, desprecias lo mejor de mí.
No te importo; sólo cuando me usas. Porque, como los demás, me usas.
Y vuelve el cometa con su cola de luz y frío a iluminar los pasadizos de mi vida. Y vuelve el interés certero en aquello que hace falta. Y vuelves a mí. Y me buscas.
Eres obsceno, empeñado en mirar hacia otra parte cuando, con ese movimiento de cabeza, desprecias lo mejor de mí.
No te importo; sólo cuando me usas. Porque, como los demás, me usas.
Y vuelve el cometa con su cola de luz y frío a iluminar los pasadizos de mi vida. Y vuelve el interés certero en aquello que hace falta. Y vuelves a mí. Y me buscas.
sábado, 3 de enero de 2009
Te extraño.
Me sorprendes en la mañana anochecida con tu voz de caverna iluminando la oscuridad de mis días.
Y ahora, de noche, busco ese sonido veraz como los latidos de mi corazón y no te encuentro.
Cuando te busco nunca te hallo. Cuando te necesito, nunca estás.
Siempre es un camino de un solo sentido.
Nunca hay reciprocidad.
Me sorprendes en la mañana anochecida con tu voz de caverna iluminando la oscuridad de mis días.
Y ahora, de noche, busco ese sonido veraz como los latidos de mi corazón y no te encuentro.
Cuando te busco nunca te hallo. Cuando te necesito, nunca estás.
Siempre es un camino de un solo sentido.
Nunca hay reciprocidad.
lunes, 29 de diciembre de 2008
Como una caverna llena de maravillas, el año comienza con su sin fin de hechos inesperados, con sus eternas posibilidades.
Abiertos al mundo como nos abrimos a la vida, vamos recolectando experiencias que nos cambian en profundidad, más aún de lo que creemos.
No soy el que era, aunque me parezca que apenas han pasado los días. No seré más el que hoy soy. Y eso es un milagro que casi parece no tener importancia.
El nuevo año se abre ante nosotros con su potencial de maravillas y de caminos inesperados.
¿Hollaremos las mismas rutas una y otra vez? ¿Horadaremos los mismos surcos y recogeremos idénticos frutos?
No lo sé. La incertidumbre es la respuesta, pues ni siquiera el amor parece durar una eternidad.
Abiertos al mundo como nos abrimos a la vida, vamos recolectando experiencias que nos cambian en profundidad, más aún de lo que creemos.
No soy el que era, aunque me parezca que apenas han pasado los días. No seré más el que hoy soy. Y eso es un milagro que casi parece no tener importancia.
El nuevo año se abre ante nosotros con su potencial de maravillas y de caminos inesperados.
¿Hollaremos las mismas rutas una y otra vez? ¿Horadaremos los mismos surcos y recogeremos idénticos frutos?
No lo sé. La incertidumbre es la respuesta, pues ni siquiera el amor parece durar una eternidad.
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